Cómo empecé
Tenía un canal donde subía los mejores momentos de los directos de otros creadores. Un día probé con Alexelcapo y el primer vídeo hizo 30.000 visitas en tres días, sin enseñar la cara. Ahí entendí que la gente estaba viendo la edición tanto como el contenido.
Al principio y al final de cada vídeo ponía que buscaba trabajo como editor y que mi portfolio era el propio canal. Mi primer cliente me escribió por Twitter media hora después de que le contestara un tuit. No envié ni un currículum.
Con Grenheir fue parecido: vi un fragmento suyo, lo edité, lo subí esa tarde y a la media hora me dijo que estaba contratado. Fue media hora de trabajo y seguimos juntos años después.
Con quién trabajo
Hoy llevo la estrategia de canales que veía de pequeño: Grenheir, Flexcidine, Heretics, Alfon o Carlota Marañón, entre otros. He dirigido rodajes con TheGrefg y he montado series como la de Flexcidine en Daguestán: más de un mes de preproducción y 13 días de rodaje.
En Bloome Studio somos un equipo de estrategas, guionistas, editores y diseñadores. Los canales con los que hemos trabajado suman más de 500 millones de visualizaciones.
Cómo pienso un canal
Lo que separa a un canal que crece del que no es tener un plan antes de grabar. Primero elijo el nicho. Después busco los diez canales que compiten por ese espectador y saco qué patrones se repiten en lo que les funciona. Con eso salen 10, 20 o 30 ideas, y solo entonces se guioniza.
Nadie es mago. Si yo supiera hacer que todos los vídeos funcionen, sería millonario. Lo que sí se puede es saber qué vídeo hacer, por qué hacerlo y ejecutarlo bien, porque un buen formato mal hecho hace que el espectador no vuelva.